Ruta do viño
- 25 abr 2016
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La ruta del vino de A Ribeira Sacra es una propuesta turístico-enológico única en España, siendo la forma ideal para conocer la Ribeira Sacra a través de su vino y su cultura. Es la forma perfecta para disfrutar de un vino heroico, conocido así por la gran dificultad que supone la vendimia debido a su territorio en grandes pendiente. Además, en esta se podrá disfrutar del paisaje inigualable e inolvidable en este espacio tan mágico y llega de tradiciones, caracterizado por sus espacios verdes y amarillos.
La ruta del vino abarca todos los municipios de la denominación de origen, una veintena de municipios distribuidos entre el sur de la provincio de Lugo y el noroeste de la provincia de Ourense, perfilando el canal del río Sil. Los municipios que componen este son: Portomarín, Paradela, O Saviñao, Pantón, Monforte de Lemos, A Pobra do Brollón, Quiroga, Ribas do Sil, Taboada, Chantada, Sober y Carballedo en la provincia de Lugo y A Peroxa, A Pobra de Trives, Manzaneda, A Teixeira, Castro Caldelas, Parada do Sil, San Xoán de Río y Nogueira de Ramuín en la provincia de Ourense.

La ruta es especialmente atractivo por su vista paisajística,arquitectónico y monumental, así como por su establecimientos turísticos y espacio museísticos. Hay cientos de referencias, hoteles, casa de turismo rural, restaurantes, bodegas, actividades de ocio, museos, información turísticas…. Además, centrándose siempre en la satisfacción del cliente, todos estos establecimientos cumplen exigentes pautas de calidad, con gran profesionalidad en la oferta de servicios, cuidando el detalle y la atención al cliente.
La principal identidad de la Ribeira Sacra es el vino, sin embargo la diversidad paisajística es lo más destacable de este. Esta está llena de vides, bosques autóctonos con multitud de castaños y robles, zonas de montaña como Cabeza de Manzaneda o el Faro y espacio de viticultura. Además, el territorio está marcado por la presencia de los ríos Miño y Sil por lo que definen el paisaje las laderas de los ríos cubiertas de viñedo en bancales, los cañones de los ríos y las numerosas iglesias y monasterios.
A este le completa los monasterios románicos escondidos en los bosques, vertiginosas pendientes plagadas de viñedo hacia los ríos, gastronomía auténticamente gallega, aldeas y villas llenas de encanto, tradiciones ancestrales y la gente de la zona, amables, esforzadas y siempre dispuestos a contar la historia del lugar.
Por lo tanto, para todos aquellos amantes del vino y, sobre todo, de la naturaleza, la ruta del vino es la opción perfecta para disfrutar de un ambiente espectacular, tranquilo y con vistas espectaculares.















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